La “Giechburg” (el Castillo Giech [gi:ç]), un símbolo –
un monumento característico de la comarca de Bamberg
Situado encima de una roca elevándose escarpado de la “Fränkischen Alb” sobre la pequeña ciudad de Schesslitz, el Castillo de Giech domina el panorama del valle de la comarca de Bamberg. Ni montaña ni castillo son tan conocidos en la región como el Castillo de Giech. Su historia está muy unida con la población y el crecimiento de la región desde hace mas de mil años.

La prehistoria de la montaña
Encima de muchas montañas del “Fränkischen Jura” (jura franca) se encontrón las primeras señales de vida humana en nuestra región. Los lugares mas conocidos son la “Walberla” cerca de la ciudad de Forchheim y el “Staffelberg” cerca de la ciudad de Staffelstein. A la montaña de “Giech” le suponen también una colonización temprana, pero se sabe poco sobre este lugar en esta época.
Durante la época de los Carolingios esta comarca formaba política y económicamente parte del Radenzgau, lo cual era muy importante para su desarrollo posterior. Los pueblos mas importantes de esta región eran Hallstadt y Königsfeld que tenían el título ‘Königshof’. Situado entre estos dos pueblos Schesslitz aumentaba enormemente pueblo estratégico.
A principios del siglo 10 hubo una lucha por el poder en el este de Franconia entre los Konradinos y los Babenbergos, que terminó en el año 906 con la decapitación de Adalbert en Theres del Main y por eso Bamberg estuvo por un momento en el centro de interés de la historia. En el año 1007 fue la fundación del obispado de Bamberg que se convirtió en el nuevo centro clerical y económico y pronto se enfrentaría con el Castillo de Giech.

La historia del Castillo Giech
No se conoce exactamente el origen del nombre del Castillo de Giech. Quizás el nombre proviniere de la denominación de la montaña, o de la población que vivía allí. Durante el gobierno de Otto I., el Santo (1102 – 1139) que era el obispo mas importante en el Deutsche Reich, la ciudad de Bamberg y el obispado, ha documentado por primera vez el nombre de la montaña de Giech. Un conde llamado Wilhelm von Giech había firmado de testigo el 04.05.1125 un documento del obispo. Desde entonces hasta hoy la montaña y el castillo tienen su nombre y con este documento el Castillo Giech parece que el es dependiente del obispado de Bamberg.
No se sabe quién era el primer propietario. La buena zona de la montaña era naturalmente un lugar excelente para construir un castillo. Desde la capital y la residencia episcopal se podía ver el castillo si hacía buen tiempo. Sin embargo, aún pertenecía a los Condes de Andechs, quienes querían crear un centro de poder sobre todo en el río Meno y en el Jura franco (como en los alrededores de las ciudades de Bayreuth, Kulmbach, Lichtenfels, etc.) en contra de los obispos de Bamberg. Por esto, la gran importancia estratégica de la montaña formó parte de la política imperialista de los obispos. Pero después de la desaparición de los Andechs-Meranien (1248), los obispos ya podían disponer del castillo. En el año 1390 pasó de forma definitiva a la propiedad del Convento Mayor de Bamberg. A partir de este momento, el Castillo Giech era un lugar fijo de los obispos de Bamberg durante 400 años.
El Castillo Giech medieval estuvo envuelto en todos los acontecimientos fatales y en todas las guerras. En el año 1430, los Husitas quemaron el castillo. Después, aproximadamente en el año 1450, el Príncipe-Obispo Antón de Rotenhan (1431 – 1459) hizo una reconstrucción de la fortificación, según los puntos de vista más modernos. La entrada fue cambiada del este al oeste y protegida con varias puertas. Pero durante la Sublevación Campesina en el año 1525, estas murallas y puertas no podían impedir que se incendiara el castillo. Unas décadas más tarde, el Conde Albrecht Alcibíades invadió la comarca y destruyó el Castillo Giech (1553).

Un gran patrocinador del castillo fue el Príncipe-Obispo de Bamberg, Johann Philipp von Gebsattel (1599 – 1609). En el sur del alto convento, él hizo modernizar el Castillo Forchheim y también reforzar las fortificaciones del Castillo Giech. Durante la Guerra de los Treinta Años, en julio de 1633, se demostró que esta intensificación había merecido la pena, dado que los Suecos no podían tomar ni el Castillo Giech, ni el Castillo Forcheim y esto tampoco fue posible durante otros ataques militares en los años siguientes. Bajo el mando del Obispo Gebsattel, el Castillo Giech cambió de castillo militar medieval a castillo residencial posmedieval. De forma rectangular en relación al castillo, se construyó un gran palacio renacentista con numerosas ventanas y voladizos, así como una torre de escaleras, la cual se desmoronó. Sin embargo, hoy en día está reconstruida y se hacen exposiciones de cuadros y de otros objetos artísticos.
Casi 100 años más tarde, el Príncipe-Obispo Marquard Sebastián Schenk von Stauffenberg (1683 – 1693) comenzó de nuevo una construcción muy grande. Tenía previsto construir, al lado del ala oeste, un gran edificio caballero, pero no pudo terminar su objetivo, dado que se murió durante la ejecución de las obras.
Con esto se acabó la época de esplendor del Castillo Giech. Es cierto que las fortificaciones fueron mejoradas algunas veces durante el siglo 18, pero en los documentos tan sólo figura como vivienda de cazadores. Un dictamen del obispado del año 1785 describe el castillo como un “Castillo antiguo con tres puertas de buena fortificación y con tres torres redondas”, para conservar como “Monumento de la Antigüedad”.
Junto con todas las propiedades del Alto Convento de Bamberg (Estado de Bamberg), el Castillo Giech también pasó a la propiedad del Príncipe Electoral de Baviera. El arquitecto y constructor bávaro, Barón von Hohenhausen, sin gloria conocido como el “Derribador del País”, también puso fin al imponente Castillo Giech. Para crear una “Ruina pintoresca”, hizo destejar algunos edificios y torres, para así exponerlos al desmoronamiento. Afortunadamente no logró hacer lo mismo con el Monasterio de Banz y otros conventos y monasterios de Bamberg.
En el año 1819, el Conde Hermann von Giech auf Thurnau compró el castillo y entonces el castillo era otra vez propiedad de los Condes de Giech.
Finalmente, en el año 1932 el castillo pasó a propiedad privada.
Vida nueva en el Castillo Giech
En el año 1971, el castillo experimentó un cambio de destino. El distrito administrativo de Bamberg adquirió el Castillo Giech y parte de los terrenos vecinos. El jefe de distrito, Otto Neukum, se empeñó de forma infatigable en la compra y reconstrucción del castillo. Su objetivo fue la revitalización del Castillo Giech.
Cuidadosamente, con mucho esmero y sensibilidad, se reconstruyó el edificio occidental. Así, casi 850 años después de la primera mención documentada, el Castillo Giech, después de una historia orgullosa y un tiempo de triste desmoronamiento, ha dado un paso destacable, no sólo para su supervivencia, sino también para un nuevo futuro.
Fuente: “Die Giechburg, ein Wahrzeichen des Bamberger Landes” del Kreisheimatpfleger Dr. Bruno Neundorfer.

